El Presidente del PRI advierte que México transita por un sendero de demolición institucional silenciosa. Desde la «Ley Maduro» hasta el desmantelamiento de los contrapesos, la dirigencia nacional hace un llamado urgente a defender la pluralidad política antes de que el proceso sea irreversible.
En un análisis profundo publicado este enero de 2026, Alejandro Moreno Cárdenas expuso la estrategia de «demolición silenciosa» que enfrenta México bajo el actual régimen. El líder nacional del PRI sostiene que las dictaduras verdaderamente peligrosas del siglo XXI llegan por la vía democrática para, paso a paso y reforma tras reforma, anular los contrapesos y acostumbrar a la sociedad a que cada retroceso es necesario. Para el Senador, el punto crítico no es el encarcelamiento de opositores, sino el momento en que la ciudadanía acepta que la destrucción institucional «no es para tanto».
Moreno Cárdenas identificó señales de alarma claras: el ataque sistemático a la prensa, la asfixia presupuestaria de órganos autónomos y, de manera más grave, la intención de eliminar la representación proporcional para silenciar a las minorías. En este contexto, calificó la actual propuesta de reforma electoral como la «Ley Maduro en México», un mecanismo diseñado no para modernizar, sino para capturar al árbitro electoral, cancelar la competencia real y perpetuar al oficialismo en el poder. «Sin árbitro independiente no hay elecciones libres, y sin ellas, no hay democracia», sentenció.
A la par de esta crisis interna, el dirigente nacional denunció la política de aislamiento que Morena impulsa desde el Senado. Al frenar la cooperación internacional en materia de seguridad y ciberdefensa con aliados estratégicos de América del Norte, el Estado mexicano queda vulnerable, con menos información y herramientas frente a organizaciones criminales que ganan terreno cada día. Moreno calificó de «reprobable» que el Gobierno de México cierre canales con democracias consolidadas mientras mantiene el financiamiento a dictaduras como la de Cuba mediante recursos estratégicos como el petróleo.
Frente a este escenario, el PRI impulsa desde el Poder Legislativo una agenda de vanguardia que incluye un Acuerdo Marco de Cooperación Trilateral y esquemas de supervisión parlamentaria para elevar la capacidad del Estado. Alejandro Moreno concluyó que la reforma electoral no es un ajuste técnico, sino una advertencia final para quienes tengan oídos para oír. El compromiso del partido es claro: continuar denunciando a nivel internacional la destrucción del régimen democrático y defender un México abierto al mundo, con instituciones sólidas y elecciones libres.
