El líder nacional del PRI señala que las posturas del gobierno estadounidense respecto al tratado comercial son la consecuencia directa de una política exterior errática y de la falta de certeza jurídica en México.
En un análisis frontal sobre los desafíos económicos que enfrenta el país este inicio de 2026, el presidente nacional del PRI, Alejandro Moreno, afirmó que las recientes declaraciones de Donald Trump respecto a la renegociación o imposición de aranceles en el marco del T-MEC no son un hecho aislado, sino el resultado de la vulnerabilidad en la que Morena ha dejado a México. Para el líder priista, la falta de una estrategia diplomática sólida y el constante ataque a la certidumbre de las inversiones han colocado al país en una posición de desventaja histórica frente a su principal socio comercial. «Lo que hoy escuchamos desde Estados Unidos es el reflejo de lo que Morena ha provocado: un México que ha perdido el respeto y la confianza en la arena internacional», aseveró.
Moreno Cárdenas subrayó que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá es el motor fundamental de la economía nacional, y cualquier amenaza a su estabilidad pone en riesgo millones de empleos y la competitividad del país. Denunció que el gobierno actual ha sido incapaz de generar contrapesos efectivos y ha preferido la confrontación ideológica sobre la diplomacia técnica. «Mientras el mundo avanza hacia bloques económicos más fuertes, en México el oficialismo se ha encargado de debilitar nuestras instituciones, dándole argumentos a quienes buscan imponer condiciones injustas a nuestro comercio», puntualizó el dirigente.
El senador y presidente del tricolor destacó que el PRI, como el partido que sentó las bases de la apertura comercial de México, entiende que la soberanía se defiende con inteligencia y resultados, no con retórica. Advirtió que la política de «abrazos» y la permisividad en temas de seguridad y fronteras han sido utilizadas como moneda de cambio que hoy nos pasa factura en la mesa de negociación. Para el priismo nacional, es urgente retomar una postura de Estado que priorice los intereses de los sectores productivos y garantice que el T-MEC siga siendo un instrumento de desarrollo y no un rehén de la política electoral estadounidense.
Finalmente, Alejandro Moreno reafirmó que el PRI se mantendrá vigilante y exigirá que el gobierno de México actúe con la firmeza y dignidad que el momento requiere. Aseguró que el partido dará la batalla para proteger a los exportadores, productores y trabajadores mexicanos ante cualquier intento de vulnerar los acuerdos establecidos. Bajo su liderazgo, el PRI se compromete a proponer una ruta de reconstrucción de la confianza internacional, asegurando que México vuelva a ser visto como un socio confiable, fuerte y respetado en todo el mundo.
