El presidente nacional del PRI alerta que la propuesta oficialista es una farsa diseñada para desaparecer a la oposición y replicar los modelos de control político de Cuba, Venezuela y Nicaragua.
En un mensaje tajante frente a la propuesta de reforma electoral impulsada por el oficialismo, el presidente nacional del PRI, Alejandro Moreno, calificó la iniciativa como una «trampa» y una «vil mentira» que atenta contra las libertades de los mexicanos. El líder priista señaló que el proyecto, al que denominó la Ley Maduro, representa un esfuerzo coordinado del gobierno para tomar el control de los procesos electorales y anular cualquier voz disidente. Según Moreno Cárdenas, el objetivo de fondo no es mejorar el sistema democrático, sino garantizar que el grupo en el poder pueda perpetuarse sin contrapesos.
Para el dirigente nacional, lo que ocurre hoy en México es una señal de alarma que ya se ha visto en otros países de la región. Alejandro Moreno comparó la estrategia de Morena con los procesos de control político implementados en naciones como Cuba, Venezuela y Nicaragua, donde el debilitamiento de las instituciones electorales fue el primer paso hacia la instauración de regímenes autoritarios. El líder del tricolor advirtió que permitir el avance de esta reforma sería abrir la puerta a la desaparición de la oposición y al fin de la alternancia democrática.
Moreno Cárdenas enfatizó que la soberanía de México reside en la capacidad de los ciudadanos para elegir libremente, una facultad que la #LeyMaduro pretende socavar al someter al árbitro electoral a los intereses del Ejecutivo. Denunció que el discurso de ahorro o eficiencia es solo una farsa para ocultar un «bombazo» contra la participación ciudadana y el prestigio democrático que el país ha construido por décadas. Para el priismo, la defensa de las instituciones no es negociable, pues de ellas depende la estabilidad del país.
Un punto crítico señalado por el presidente del PRI es que esta reforma busca silenciar a las minorías y restar representación a las fuerzas políticas que sirven de contrapeso al poder central. Alejandro Moreno sostiene que un país sin voces libres y sin competencia política no es una democracia, sino una dictadura disfrazada. El dirigente advirtió que la comunidad internacional y los socios comerciales de México observan con preocupación este asedio a la legalidad, lo cual podría tener repercusiones graves en la confianza y el desarrollo nacional.
Finalmente, Alejandro Moreno reafirmó el compromiso del PRI de encabezar la resistencia contra lo que calificó como el abuso de poder más grave de la historia moderna. Aseguró que el partido se mantendrá firme en la defensa del voto y de las instituciones que garantizan la libertad, llamando a la ciudadanía a no normalizar el asedio a la Constitución. «México no será otro caso de autoritarismo en la región; aquí defenderemos la democracia con toda la fuerza del priismo», concluyó el dirigente nacional.
