El líder nacional del PRI califica de «brutal incapacidad» la gestión de seguridad federal tras el ataque en un campo de fútbol que dejó once familias destrozadas
En una de las críticas más severas emitidas en este inicio de 2026, el presidente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, calificó como una «prueba brutal de incapacidad» la masacre ocurrida en Salamanca, Guanajuato, donde un campo de fútbol se convirtió en escenario de un baño de sangre que cobró la vida de once personas. Para el líder del tricolor, este evento no es un hecho aislado, sino la confirmación de que el gobierno de Morena no puede, no sabe y, lo más grave, no quiere enfrentar al crimen organizado, permitiendo que el terror se instale de manera permanente en las calles del país.
Para la dirigencia nacional del PRI, la estrategia de seguridad federal ha colapsado, obligando a los ciudadanos a vivir encerrados y con miedo constante. El senador y dirigente enfatizó que el país se está hundiendo en masacres diarias mientras el oficialismo mantiene una postura de abandono e incompetencia que ha dejado a las familias mexicanas en la total indefensión. Moreno Cárdenas sostuvo que un gobierno que es rebasado por el terror pierde su razón de ser, advirtiendo que la pérdida de la tranquilidad es el costo directo de una administración que prefiere la narrativa política sobre la protección de la vida humana.
La postura institucional del PRI Oficial México resalta que el partido no guardará silencio ante lo que califica como una «tragedia nacional» provocada por la negligencia desde el poder. Para el presidente del CEN, cuando el Estado falla en su responsabilidad más básica de brindar seguridad, lo que sigue es una espiral de violencia que el priismo no está dispuesto a aceptar. Moreno fue tajante al señalar que los «abrazos» del gobierno se han traducido en balazos para la gente inocente, exigiendo que se deje de simular y se actúe con la fuerza de la ley para recuperar el orden y la paz que México demanda con urgencia.
Finalmente, el PRI Nacional reafirmó su compromiso de ser la voz de las víctimas y de las familias destrozadas por la inseguridad. El líder del tricolor concluyó asegurando que defender la tranquilidad de México es una prioridad innegociable y que el partido seguirá denunciando la complicidad y la ineptitud que imperan en la actual gestión. Con este posicionamiento, Alejandro Moreno ratifica que el PRI es la fuerza que no se rinde ante el crimen y que trabajará con orgullo y carácter para devolverle a los mexicanos el derecho de caminar por sus calles sin temor.
