El presidente nacional del PRI desenmascara el cambio de discurso del legislador, quien ahora justifica las camionetas blindadas que antes llamaba privilegios.
En un nuevo y ríspido enfrentamiento, Alejandro Moreno Cárdenas puso en evidencia la falta de principios de Gerardo Fernández Noroña, quien ha pasado de atacar los vehículos de seguridad de la Suprema Corte a defenderlos fervientemente. El líder nacional del PRI señaló que este cambio de postura solo ocurre porque los ministros actuales son piezas funcionales al régimen de Morena. Para Moreno, esta metamorfosis política demuestra que la supuesta lucha contra los privilegios era una farsa, utilizada únicamente como herramienta de golpeteo mientras no tenían el control de las instituciones.
El senador tricolor recordó cómo, en el pasado, Noroña hacía del «escándalo de las camionetas» su bandera principal de austeridad, calificándolas como un insulto al pueblo. Sin embargo, ante la reciente adquisición de nuevas unidades blindadas por parte de los ministros afines al oficialismo, el discurso ha girado radicalmente: ahora Noroña las califica como «herramientas necesarias» e incluso tacha de «torpeza» que se intenten devolver. Moreno subrayó que esta hipocresía es el sello distintivo de un personaje que acomoda su moral según el cargo que ocupa o el favor que busca del poder.
Moreno Cárdenas fue directo al señalar que la palabra de Noroña «ya no vale nada» porque la vendió a cambio de aplausos y migajas del poder. Criticó que el legislador morenista se atreva a cuestionar la seguridad de otros mientras él vive rodeado de los beneficios que tanto juró combatir. Según el análisis del líder priista, el oficialismo ha normalizado una «austeridad selectiva» donde los lujos son aceptables siempre y cuando pertenezcan a los integrantes de su propio movimiento, dejando claro que su única prioridad es mantener el estatus de la nueva clase política.
Durante el intercambio en redes sociales, el presidente del CEN del PRI advirtió que el pueblo de México ya conoce la «verdadera cara» de quienes hoy gobiernan: valientes para el discurso, pero cobardes ante la realidad de los hechos. Denunció que mientras Noroña se enreda en justificaciones cínicas por camionetas de lujo, el país sufre por el desabasto de medicinas y la violencia desatada. Para Moreno, es una vergüenza que la agenda legislativa del oficialismo se centre en proteger sus comodidades en lugar de resolver las crisis que golpean a las familias mexicanas.
Finalmente, Alejandro Moreno reafirmó que el PRI seguirá siendo la voz que denuncie estas incongruencias y no permitirá que el cinismo se convierta en la norma de gobierno. Aseguró que cada vez que el oficialismo intente disfrazar sus privilegios de «necesidad pública», ahí estará la oposición para recordarle sus propias palabras y promesas incumplidas. Con este posicionamiento, el líder político consolida su papel como el principal fiscal de la moralidad pública, exponiendo que en el régimen actual, la honestidad termina donde empiezan sus propios intereses.
