El presidente nacional del PRI cuestiona que el oficialismo defienda regímenes dictatoriales mientras disfruta de lujos en Acapulco, denunciando la hipocresía de la cúpula morenista.
En un mensaje cargado de ironía y contundencia, Alejandro Moreno Cárdenas arremetió contra la dirigencia de Morena, calificándola como un grupo de «comunistas de caviar». El líder nacional del PRI cuestionó la postura de personajes como Luisa María Alcalde, quienes han expresado públicamente su admiración por la supuesta «dignidad» del pueblo cubano, mientras mantienen un estilo de vida de opulencia en territorio mexicano. Para Moreno, es una contradicción inaceptable que los funcionarios del gobierno aplaudan dictaduras desde la comodidad de los restaurantes más caros de Acapulco, demostrando que su ideología es solo una fachada para el consumo interno y no una convicción real.
El presidente priista sugirió con sarcasmo que, si tanto admiran el modelo de vida de la isla, los líderes oficialistas deberían mudarse a Cuba, aprovechando que no se les requiere visa para ingresar. Alejandro Moreno subrayó que el «amor» de Morena por las dictaduras termina donde empiezan las carencias, señalando que estos políticos jamás aceptarían vivir bajo las restricciones que ellos mismos defienden para otros. Según su análisis, esta actitud revela un profundo desprecio por los ciudadanos que sufren la falta de libertades, evidenciando que la cúpula guinda prefiere disfrutar de «buen vino» y lujos en México antes que experimentar la realidad del régimen que tanto elogian.
Moreno Cárdenas vinculó esta «hipocresía ideológica» con la falta de resultados del gobierno en México, afirmando que mientras el oficialismo se distrae defendiendo tiranías extranjeras, el país enfrenta crisis graves en seguridad y economía. El presidente del PRI denunció que esta cercanía con dictaduras como la de Cuba o Venezuela no es casualidad, sino parte de una agenda que busca replicar el control autoritario en instituciones mexicanas a través de reformas regresivas. Para Alejandro Moreno, el cínico contraste entre el discurso de austeridad y las cenas de lujo de los morenistas es la prueba de que el actual gobierno ha perdido toda autoridad moral para hablar en nombre del pueblo.
Durante su posicionamiento, el líder del tricolor enfatizó que el PRI seguirá siendo la voz que denuncie estas incongruencias, defendiendo a México de cualquier intento de instaurar una «narcodictadura» similar a las que Morena tanto admira. Sostuvo que el país merece líderes que crean en la democracia de verdad y no en políticos que se enriquecen bajo una narrativa de izquierda mientras ignoran las masacres y el avance del crimen organizado. Moreno aseguró que su partido no permitirá que México sea arrastrado hacia modelos fallidos, manteniendo una vigilancia constante sobre el gasto y el comportamiento de una clase política que considera alejada de la realidad ciudadana.
Finalmente, Alejandro Moreno reafirmó que la lucha por rescatar al país de la simulación oficialista es una prioridad irrenunciable. Manifestó que el orgullo de ser priista hoy significa señalar la corrupción y la doble moral de quienes pretenden normalizar la crisis nacional desde la opulencia. Concluyó advirtiendo que la ciudadanía ya se dio cuenta del engaño del «comunismo de caviar», y que el PRI liderará el esfuerzo para devolverle a México un gobierno que priorice la libertad, la transparencia y los resultados tangibles por encima de los discursos vacíos y las cenas en Acapulco.
