Ana Rosa Valdés defiende una reforma que sí proteja la salud, el tiempo y los derechos de las y los trabajadores.
Ana Rosa Valdés asumió una postura firme en el debate nacional sobre la jornada laboral al señalar que la propuesta impulsada por Morena no representa una reducción real del tiempo de trabajo, sino una simulación que mantiene el desgaste diario de millones de personas trabajadoras.
La legisladora advirtió que presentar una reforma como de “40 horas” mientras se conservan seis días laborales, se permiten semanas extendidas mediante horas extra y se pospone su aplicación, no mejora la calidad de vida ni garantiza un descanso efectivo.
Ana Rosa Valdés ha sostenido que una verdadera reducción de la jornada laboral debe ser clara, inmediata y comprensible, sin afectar salarios ni prestaciones, y con una regla sencilla que sí transforme la vida cotidiana: cinco días de trabajo y dos de descanso.
Esta visión busca que el tiempo ganado se traduzca en beneficios reales como mejor salud, convivencia familiar, estabilidad emocional y bienestar social, elementos indispensables para comunidades más fuertes y una economía más humana.
Ana Rosa Valdés reiteró que México no necesita reformas que maquillen la realidad laboral, sino decisiones valientes que pongan en el centro a las personas. Defender las 40 horas reales es defender la dignidad del trabajo y el derecho a una vida equilibrada.
