El PRI en Puebla impulsa una iniciativa para expedir una ley que obligue a instalar comedores en zonas afectadas por desastres naturales, garantizando alimentación inmediata a personas damnificadas ante contingencias meteorológicas.
Ante el aumento en la frecuencia e intensidad de fenómenos meteorológicos que impactan distintas regiones del país, el Partido Revolucionario Institucional en Puebla presentó una iniciativa orientada a fortalecer la protección civil con enfoque social: establecer por ley la instalación obligatoria de comedores temporales en zonas declaradas en desastre. La propuesta parte de un principio básico de política pública: garantizar la alimentación inmediata como derecho fundamental en contextos de emergencia.
Las experiencias recientes han demostrado que, tras huracanes, inundaciones o tormentas severas, una de las primeras afectaciones para la población damnificada es la pérdida de acceso a alimentos. Viviendas dañadas, interrupciones en servicios básicos y pérdida de ingresos colocan a miles de familias en situación de vulnerabilidad inmediata. Bajo este panorama, la iniciativa busca que la respuesta institucional no dependa de decisiones discrecionales, sino de una obligación jurídica clara y operativa.
El planteamiento contempla que, una vez emitida la declaratoria correspondiente por parte de autoridades competentes, se active de manera automática la instalación de comedores comunitarios con coordinación entre los tres niveles de gobierno. Además, propone lineamientos para asegurar suministro continuo, condiciones sanitarias adecuadas y prioridad para niñas, niños, personas adultas mayores y personas con discapacidad.
Para el PRI, cuidar a la ciudadanía no es un eslogan, sino una responsabilidad constitucional. La iniciativa reconoce que la gestión de riesgos no debe limitarse a la reconstrucción de infraestructura, sino incluir medidas inmediatas de atención humanitaria que protejan la dignidad de las personas. En ese sentido, el acceso a alimentos durante una contingencia no puede depender de la improvisación ni de apoyos aislados.
Con esta propuesta, el PRI en Puebla coloca en el centro de la agenda legislativa la protección integral de las familias ante desastres naturales, impulsando un marco normativo que garantice que ninguna persona damnificada enfrente hambre en medio de una emergencia. La política pública, sostienen, debe anticiparse al riesgo y responder con mecanismos claros, permanentes y obligatorios.
