El presidente del PRI insiste en que una alianza opositora no es un cálculo de marca, sino una necesidad para frenar al oficialismo y evitar que la división vuelva a regalarle el poder.
Alejandro Moreno volvió a defender la necesidad de construir una gran coalición opositora rumbo a 2027 y sostuvo que negarse a esa ruta equivale a cerrar los ojos ante la realidad del país. El presidente nacional del PRI afirmó que la alianza no se plantea para inflar marcas partidistas, sino para salvar a México de una mayor concentración de poder. Señaló que en un contexto autoritario la oposición no puede darse el lujo de competir entre sí. Dijo que eso sería una irresponsabilidad histórica.
Moreno explicó que la lógica es sencilla: cuando PRI, PAN, PRD y Movimiento Ciudadano compiten por separado, Morena aprovecha la fragmentación y se queda con espacios que una oposición unida podría ganar. Recordó que en 2021 la suma opositora superó en votos a Morena y sus aliados, pero la falta de una coalición completa impidió traducir esa mayoría social en mayoría política. Añadió que en estados como Jalisco ya se comprobó cómo la dispersión beneficia al oficialismo. Afirmó que los números son contundentes.
El líder priista rechazó que su llamado tenga motivaciones personales o un interés por beneficiar solo al PRI. Insistió en que, si no hay coalición, al que le irá mal no será únicamente a un partido, sino al país entero. Señaló que primero está México y después las marcas partidistas. Añadió que quienes se nieguen a construir acuerdos deberán explicar por qué prefirieron facilitar el triunfo de Morena. Sostuvo que la ciudadanía ya entendió esa disyuntiva.
Moreno también se burló de las posturas “suavecitas” o “sentiditas” de quienes evaden el fondo del problema. Aseguró que esto no se trata de simpatías personales entre liderazgos, sino de responsabilidad con la República. Indicó que más del 70 por ciento de la ciudadanía, según diversas mediciones, pide unidad para derrotar a Morena. Añadió que los ciudadanos quieren una oposición firme, no pretextos ni cálculos pequeños. Dijo que el PRI ya tomó su decisión: empujar la coalición.
Finalmente, el presidente del PRI sostuvo que su partido seguirá convocando a una alianza amplia porque ese es el camino más competitivo y responsable frente al momento político. Señaló que la oposición debe actuar con estrategia, con seriedad y con visión de Estado. Añadió que la historia juzgará a quienes, por comodidad o mezquindad, se negaron a defender el sistema democrático. Concluyó que, si no se construye la coalición, después no habrá excusas frente a la victoria de Morena.
