Indica que la separación del cargo no cierra el tema, sino que abre un proceso que deberá esclarecer responsabilidades
Alejandro Moreno se pronunció sobre la solicitud de licencia de Rubén Rocha Moya, señalando que esta decisión se da en un contexto de presión acumulada que combina factores políticos, sociales e internacionales. De acuerdo con su postura, el caso fue evolucionando gradualmente hasta llegar a un punto donde la permanencia en el cargo se volvió cada vez más complicada ante el nivel de atención pública que generó.
El dirigente explicó que las acusaciones provenientes de Estados Unidos influyeron de manera significativa en el desarrollo del escenario, al ampliar la dimensión del caso y colocarlo en un plano internacional. Este elemento, señaló, se sumó a un contexto local que ya mostraba signos de desgaste, particularmente en temas relacionados con la seguridad y la percepción ciudadana.
Asimismo, indicó que las expresiones sociales y las demandas de la población en Sinaloa forman parte del entorno que debe considerarse para entender la decisión, ya que reflejan una inconformidad que se fue acumulando con el tiempo. Desde su perspectiva, este factor contribuyó a generar condiciones que hicieron necesario un cambio en la situación política del estado.
Alejandro Moreno destacó que la licencia representa un punto de transición dentro del caso, pero no su conclusión, ya que aún existen procesos pendientes que deberán desarrollarse en las instancias correspondientes. Subrayó que será fundamental dar seguimiento a estos procesos para esclarecer los hechos y determinar responsabilidades.
En este sentido, hizo énfasis en la importancia de que las instituciones actúen con apego a la legalidad, garantizando transparencia en cada etapa del proceso, con el objetivo de generar confianza en la ciudadanía y evitar interpretaciones que desvíen la atención del fondo del asunto.
También señaló que este tipo de casos tiene implicaciones más amplias, ya que inciden en la percepción pública sobre el funcionamiento de las instituciones y en la credibilidad del sistema político. Por ello, consideró que el manejo del caso deberá ser cuidadoso y responsable.
Alejandro Moreno agregó que el seguimiento puntual será clave en los próximos meses, ya que permitirá dimensionar el alcance del caso y sus posibles efectos en el entorno político nacional, así como en la relación con instancias internacionales.
Finalmente, reiteró que la prioridad debe centrarse en el esclarecimiento de los hechos, destacando que la transparencia, la rendición de cuentas y el cumplimiento de la ley serán determinantes para avanzar en este proceso.