Alejandro Moreno sostuvo que los partidos deben recuperar la confianza social y asumir una oposición clara frente a la violencia y el debilitamiento institucional.
Alejandro Moreno expuso que los partidos políticos ya no pueden medir su fortaleza únicamente por el número de militantes afiliados, como ocurría décadas atrás. Consideró que el nuevo reto consiste en convertirse en una alternativa cercana a la ciudadanía, capaz de reconocer errores, responder a las demandas sociales y construir una relación política basada en resultados, responsabilidad y credibilidad pública.
Desde esa perspectiva, señaló que el PRI forma parte de la oposición en un momento marcado por tensiones institucionales y cuestionamientos sobre el cumplimiento de las reglas electorales. Planteó que la ausencia de condiciones plenamente democráticas obliga a las fuerzas políticas a mantener una postura firme, sin renunciar a sus principios ni ceder ante presiones que puedan debilitar su función de contrapeso.
En materia de seguridad, Alejandro Moreno rechazó cualquier tipo de entendimiento con grupos criminales o actores vinculados con actividades ilícitas. Sostuvo que los cárteles y las estructuras del crimen organizado deben ser investigados, procesados conforme a la ley y enfrentados mediante instituciones sólidas, con el objetivo de recuperar la paz y reducir la violencia que afecta a distintas regiones del país.
Finalmente, subrayó que el PRI debe demostrar con hechos que aprendió de sus errores y que está dispuesto a reconstruir su vínculo con la sociedad. Añadió que la oposición sólo puede recuperar confianza si actúa con claridad frente a la corrupción, la inseguridad y el deterioro democrático, manteniendo una posición consistente en la defensa de la legalidad y el orden institucional.