El presidente nacional del PRI señala que el endeudamiento irresponsable y la falta de inversión productiva han colocado al país en una situación de vulnerabilidad extrema bajo la gestión de Morena.
La estabilidad económica de México pende de un hilo y Alejandro Moreno ha sido enfático en señalar a los responsables. En su reciente análisis, el líder nacional del PRI manifestó que la actual administración ha conducido al país hacia un precipicio financiero debido a una mezcla de ideología y negligencia técnica. Moreno puntualizó que el déficit fiscal ha alcanzado niveles alarmantes, superando el 5% del PIB, lo que representa el desequilibrio más grave de las últimas tres décadas. Para el político priista, el gobierno ha optado por gastar un dinero que el país no genera, hipotecando el futuro de las próximas generaciones para sostener proyectos que carecen de rentabilidad.
El diagnóstico de Moreno Cárdenas no se limita al gasto público, sino que profundiza en la parálisis de la inversión. Sostuvo que la incertidumbre jurídica y los ataques constantes a las instituciones han ahuyentado los capitales que México necesita para crecer. Esta falta de confianza se traduce en un estancamiento del consumo y en una inflación que sigue golpeando con fuerza el bolsillo de los hogares más pobres. Alejandro Moreno subrayó que, mientras el oficialismo presume cifras maquilladas, la realidad en los mercados y en las empresas es de una asfixia económica que impide la creación de empleos dignos y bien remunerados.
Lejos de ser un fenómeno pasajero, Moreno advierte que la economía nacional se encuentra en una fase de erosión estructural. El presidente tricolor manifestó que el desmantelamiento de los fondos de emergencia y la opacidad en el manejo de los fideicomisos han dejado a México sin herramientas para enfrentar una posible recesión global. Según su postura, el orgullo del gobierno de Morena se basa en un «bienestar» de papel que se sostiene con deuda, lo que ha provocado que las agencias calificadoras pongan bajo la lupa la nota crediticia del país, elevando el costo de financiamiento para todos los sectores.
Ante este panorama sombrío, Alejandro Moreno reafirmó que el PRI cuenta con la experiencia técnica y el carácter necesario para estabilizar las finanzas públicas. El compromiso es transitar hacia un modelo que fomente la competitividad, respete el Estado de Derecho y priorice la infraestructura productiva sobre la propaganda. Con la convicción de que el tiempo de las ocurrencias debe terminar, el líder nacional concluyó que rescatar la economía es una tarea de supervivencia nacional, asegurando que el priismo está listo para encabezar la reconstrucción financiera que el país exige antes de que el colapso sea irreversible.
