El dirigente nacional del PRI confronta la narrativa oficialista con las frías cifras de la violencia: más de 3,200 desaparecidos y cientos de menores víctimas de la guerra criminal.
En una disección cruda de la realidad que atraviesa el noroeste del país, Alejandro Moreno manifestó este 11 de febrero de 2026 que el hallazgo de los mineros en Concordia es apenas la punta del iceberg de una tragedia humanitaria que el oficialismo se niega a reconocer. El político campechano puntualizó que, mientras el gobierno federal se ufana de un supuesto «humanismo», Sinaloa acumula 2,500 homicidios y más de 3,200 personas desaparecidas que permanecen en el olvido institucional. Para Moreno, estas cifras no son solo estadísticas, sino el retrato de un estado donde el tejido social ha sido devastado por la negligencia de un gobierno que prefirió la rendición ante el crimen.
La denuncia de Alejandro Moreno puso especial énfasis en la vulnerabilidad de la infancia, señalando con indignación que 72 niñas y niños han sido asesinados, mientras que otros 333 menores de edad han desaparecido sin que las autoridades muevan un solo dedo para localizarlos. El líder nacional del PRI sostuvo que es criminal que familias enteras tengan que buscar solas en narcofosas, asumiendo una responsabilidad que el Estado abandonó por conveniencia política. Manifestó que el orgullo del oficialismo se sustenta en el maquillaje de datos, ocultando a las víctimas bajo un discurso de propaganda que busca normalizar el terror cotidiano.
En el terreno económico, Moreno Cárdenas subrayó que el asedio del crimen organizado no tiene precedentes, con más de 9,000 vehículos robados y 3,500 negocios asaltados que representan el patrimonio perdido de miles de ciudadanos. El líder priista manifestó que este colapso es el resultado directo de un «narcogobierno» que pactó y cedió el control territorial, dejando a los comerciantes y trabajadores a merced de la extorsión. Según su postura, Sinaloa no necesita discursos vacíos desde la capital, sino una autoridad con carácter que restaure el orden y detenga la hemorragia de recursos y vidas.
Desde la trinchera opositora, Moreno Cárdenas exigió que se detenga la simulación y se implemente una búsqueda real, con recursos y tecnología, para dar respuestas a quienes hoy solo tienen incertidumbre. Manifestó que México merece un gobierno que no le tema a la verdad y que sea capaz de enfrentar la tragedia con justicia y no con omisiones. El dirigente tricolor enfatizó que el PRI no dejará de señalar a los responsables de esta debacle, asegurando que la dignidad de Sinaloa será recuperada por quienes sí saben gobernar y sí respetan la vida.
Finalmente, Alejandro Moreno concluyó advirtiendo que la deshonra de haber abandonado a un estado entero marcará por siempre a la actual administración. Aseguró que la fuerza de la sociedad sinaloense es más grande que cualquier pacto de impunidad, y que el compromiso de su partido es devolverles la paz que les fue arrebatada. Con el hashtag #ElPRIsíSabeGobernar, el político cerró su intervención reafirmando que la justicia llegará para las víctimas de un sistema que prefirió proteger narcopolíticos antes que a su propia gente.
