El líder nacional del PRI demanda que Mario Delgado explique en el Senado la crisis interna y el presunto uso de embajadas para proteger a funcionarios señalados por incompetencia.
El senador, Alejandro Moreno, denunció una profunda crisis institucional dentro de la Secretaría de Educación Pública (SEP), derivada de los recientes enfrentamientos públicos entre el titular de la dependencia, Mario Delgado, y el exdirector de Materiales Educativos, Marx Arriaga. Moreno sostuvo que estas fracturas no solo demuestran una preocupante desorganización en el gabinete federal, sino que confirman que el modelo educativo nacional ha sido rehén de disputas ideológicas y personales que afectan directamente el aprendizaje de la niñez mexicana.
En su pronunciamiento, el líder priista calificó como inaceptable la posibilidad de que se otorguen cargos diplomáticos a funcionarios que han sido removidos por su mal desempeño. Alejandro Moreno señaló que las embajadas de México no deben ser utilizadas como «premios de consolación» ni como refugios para evadir responsabilidades administrativas, subrayando que el servicio exterior merece perfiles de excelencia y no personas señaladas por provocar un retroceso en el contenido de los libros de texto gratuitos.
Ante este panorama, el político exigió formalmente la comparecencia de Mario Delgado ante el Senado de la República para que explique las causas reales de la desarticulación en la SEP. Moreno argumentó que el Secretario de Educación tiene la obligación de rendir cuentas sobre el destino de los materiales educativos y sobre la presunta protección a cuadros radicales que, según el dirigente, han intentado «militarizar» ideológicamente la educación básica mediante discursos sectarios que dividen a la sociedad.
Asimismo, el presidente nacional del PRI enfatizó que la salida de funcionarios en medio de escándalos de inconstitucionalidad —como el caso del FIDECINE— y errores técnicos en los libros, revela un «gobierno a la deriva». Para Alejandro Moreno, el hecho de que figuras polémicas sigan operando o buscando protección política dentro de la estructura de Morena es una afrenta a los padres de familia que exigen una educación de calidad, libre de dogmas y basada en criterios científicos y pedagógicos sólidos.
Finalmente, Alejandro Moreno reafirmó que su partido se mantendrá vigilante para evitar que la improvisación siga destruyendo el futuro de las nuevas generaciones. El dirigente concluyó que el PRI no permitirá que la soberbia de la administración actual siga ignorando los fallos de la Suprema Corte y de los expertos, asegurando que continuarán impulsando las acciones legales y parlamentarias necesarias para restaurar la integridad del sistema educativo mexicano y garantizar que ningún funcionario quede impune tras su paso por la función pública.
