Alejandro Moreno señala que México debe asumir una posición firme frente a los regímenes autoritarios y reafirma que la democracia no admite ambigüedades.
Alejandro Moreno, presidente nacional del PRI y senador de la República, fijó postura ante los acontecimientos en Medio Oriente, particularmente en Irán, donde —señaló— se han documentado graves violaciones a los derechos humanos. El exgobernador sostuvo que la comunidad internacional no puede ser indiferente ante regímenes que ejercen represión institucionalizada. Indicó que la libertad y la democracia son valores universales que deben defenderse sin ambigüedades. Subrayó que ningún proyecto político puede sostenerse mediante el miedo y la violencia.
Moreno afirmó que cuando el poder se impone a través de la censura, el encarcelamiento arbitrario y la persecución política, se rompe el fundamento de la legitimidad democrática. Señaló que la estabilidad global depende del respeto al Estado de derecho y a las libertades fundamentales. Añadió que la defensa de la dignidad humana no es una postura ideológica, sino un principio esencial. Reiteró que México debe asumir un papel responsable en el escenario internacional.
El presidente del PRI sostuvo que la seguridad verdadera no nace de la complicidad ni de acuerdos con fuerzas que debilitan la institucionalidad. Indicó que cualquier entendimiento con actores que vulneran el orden democrático compromete la credibilidad de las naciones. Desde su perspectiva, la geopolítica exige claridad moral y firmeza institucional. Subrayó que el respeto a los derechos humanos es un estándar irrenunciable.
Moreno también expresó que la defensa de la democracia implica actuar con coherencia frente a amenazas autoritarias. Señaló que la libertad de expresión, la participación política y el respeto a las minorías no son concesiones del poder. Indicó que son derechos inherentes que deben protegerse con determinación. Añadió que el silencio ante la represión erosiona la autoridad moral de los gobiernos democráticos.
Finalmente, Alejandro Moreno reafirmó que México debe ser una voz firme en favor de la libertad, la paz y la dignidad humana. Señaló que el país no puede ser cómplice de dictaduras ni de prácticas represivas. Sostuvo que la democracia se defiende con legalidad y carácter frente a quienes utilizan el terror como instrumento. Concluyó que la libertad es el bien más valioso de cualquier nación.
