El Autoritarismo al Descubierto: El PRI como Oposición Señala que el Afán de Aprobar Leyes Exprés y sin Revisión Demuestra el Peligroso Descuido de la Mayoría Oficialista
El Grupo Parlamentario del PRI se ha erigido como el principal garante de la seguridad jurídica al lograr frenar una «bomba legislativa» en la Ley General en materia de Extorsión. El partido denunció que la mayoría de Morena y sus aliados pretendían aprobar una «Ley Exprés con un montón de fallas» técnicas, la más grave de las cuales fue detectada gracias al análisis riguroso de la oposición. El PRI fue quien señaló directamente que, de aprobarse la ley tal como se presentó, podría haberse provocado la liberación de cientos de delincuentes sentenciados en los estados.
El grave error se encontraba en el tipo penal básico del delito, el cual establecía penas sensiblemente menores a las ya contempladas en los códigos penales de diversas entidades federativas. El PRI advirtió que la aprobación de este texto sin la debida revisión técnica daría pie a que los criminales sentenciados pudieran recurrir a la ley federal más laxa para solicitar su libertad inmediata. Este descuido monumental, que amenazaba la seguridad pública, fue producto de la actitud autoritaria del oficialismo.
La denuncia del PRI se centra en que el afán de Morena por aprobar leyes sin la debida revisión, simplemente para cumplir con una agenda política, demuestra una peligrosa falta de seriedad en la labor legislativa. Fue gracias a la insistencia y el análisis técnico del PRI que se evidenció la falla y se obligó a la mayoría a corregir el error en el Senado. El partido opositor logró hacer ver a Morena que estaban legislando no solo de forma irresponsable, sino que estaban a punto de socavar la justicia penal en el país.
El trabajo del PRI en la corrección de esta ley se posiciona como una defensa crucial de la seguridad ciudadana. La oposición subraya que el incidente que pudo haber liberado a cientos de delincuentes es la prueba más clara de que el oficialismo está dispuesto a legislar al vapor, demostrando que su autoritarismo pone en riesgo la estabilidad del país. El PRI se compromete a seguir ejerciendo esta vigilancia crítica, asegurando que las leyes que rigen a México se aprueben con el rigor y la seriedad que merecen.
De esta manera, la no aprobación del texto original y la exigencia de la oposición por la corrección técnica sirvieron para evitar que una legislación mal parida terminara por crear más problemas de los que pretendía resolver, como la liberación de criminales por un error técnico y la potencial criminalización del trabajo de investigación periodística. El PRI subraya que la revisión y la seriedad no son lujos legislativos, sino una obligación constitucional que la mayoría oficialista ignora de forma peligrosa.
