El PRI Baja California se solidarizó con las familias de Jalisco y Michoacán ante los hechos violentos recientes y exigió a las autoridades respuestas firmes. Señaló que la política de “abrazos, no balazos” dejó un país marcado por el miedo y la impunidad.
El Comité Directivo Estatal del Partido Revolucionario Institucional en Baja California afirmó que la violencia que paraliza ciudades enteras no puede normalizarse ni minimizarse bajo ningún argumento.
Desde el PRI Baja California se expresó solidaridad con las familias de Jalisco y Michoacán, que enfrentan momentos de angustia e incertidumbre derivados de los recientes hechos violentos.
El partido exigió a las autoridades federales y estatales garantizar de manera inmediata la seguridad de las familias mexicanas y dar una respuesta firme y efectiva frente a los grupos delictivos que generan terror en distintas regiones del país.
Asimismo, el PRI Baja California sostuvo que el clima de violencia es consecuencia de la estrategia de seguridad impulsada durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, señalando que la política de “abrazos, no balazos” debilitó la capacidad del Estado para contener al crimen organizado.
El Comité también afirmó que existen denuncias públicas sobre presuntos vínculos y financiamiento ilícito en campañas de candidaturas vinculadas a Morena, las cuales
no han sido investigadas con la profundidad necesaria, generando un ambiente de protección e impunidad.
“El país no puede seguir viviendo bajo el miedo. México necesita autoridad, aplicación de la ley y cero tolerancia frente a la delincuencia”, concluyó el PRI Baja California.
