Alejandro Moreno sostuvo que la libertad de expresión y el periodismo crítico son indispensables para evitar abusos de poder y conservar una democracia con contrapesos efectivos.
Alejandro Moreno advirtió que los regímenes autoritarios han recurrido históricamente a distintas formas de censura para reducir la disidencia y controlar la conversación pública. Señaló que, aunque los métodos han cambiado con el tiempo, persisten prácticas como la estigmatización, la intimidación, la propaganda gubernamental y el uso político de las instituciones para desacreditar a quienes cuestionan al poder.
El presidente nacional del PRI sostuvo que México construyó durante décadas un entramado institucional basado en división de poderes, reglas democráticas y mecanismos destinados a limitar los excesos de la autoridad. Desde su perspectiva, esas condiciones enfrentan actualmente un proceso de debilitamiento que afecta la calidad de la vida republicana y reduce la capacidad de ciudadanos, medios y oposiciones para ejercer contrapesos frente al gobierno.
Moreno expresó solidaridad con periodistas, comunicadores, analistas y medios que han sido objeto de campañas de descrédito por sus investigaciones o posiciones críticas. Afirmó que una administración democrática debe responder a los cuestionamientos mediante información, transparencia y resultados, en lugar de utilizar recursos institucionales o políticos para desacreditar personalmente a quienes plantean señalamientos incómodos.
El senador consideró que México necesita fortalecer una democracia en la que la autoridad esté sometida a la ley, existan mecanismos efectivos de rendición de cuentas y las voces disidentes puedan expresarse sin presiones. Añadió que el PRI mantendrá una postura crítica frente a cualquier práctica que considere restrictiva para la libertad de expresión y continuará planteando sus diferencias desde los espacios políticos e institucionales.