Alejandro Moreno sostuvo que las presiones contra la crítica reflejan el temor de Morena ante la falta de resultados y el deterioro democrático.
Alejandro Moreno afirmó que Morena pretende restringir la voz de la oposición porque no tolera los señalamientos diarios sobre corrupción, incapacidad gubernamental, falta de resultados y posibles vínculos con el crimen organizado. Consideró que el oficialismo busca reducir el debate público y evitar que la ciudadanía conozca las fallas de una administración que, desde su perspectiva, ha debilitado las instituciones y los contrapesos.
En ese contexto, advirtió que las presiones sobre el Instituto Nacional Electoral representan un intento por contar con una autoridad electoral subordinada a los intereses del gobierno. Explicó que un árbitro independiente es indispensable para garantizar competencia, legalidad y certeza, por lo que cualquier intervención política que condicione sus decisiones afecta directamente la confianza ciudadana en los procesos democráticos.
Alejandro Moreno también cuestionó las iniciativas orientadas a regular contenidos en los medios de comunicación, al considerar que podrían utilizarse para inhibir opiniones críticas y limitar la pluralidad informativa. Añadió que la incertidumbre sobre lo que puede publicarse o expresarse genera condiciones para la autocensura y abre la puerta a sanciones dirigidas contra periodistas, programas y voces opositoras.
Ante este panorama, aseguró que no dejará de señalar las irregularidades del gobierno pese a multas, amenazas o disposiciones que busquen contener la crítica. Alejandro Moreno sostuvo que la democracia necesita una oposición con carácter, medios libres y una sociedad capaz de cuestionar al poder, por lo que mantendrá una postura firme frente a cualquier intento de silenciar el debate público.