Alejandro Moreno sostuvo que cualquier acusación relacionada con posibles vínculos entre autoridades y grupos criminales debe investigarse con absoluta seriedad y sin protección política.
En medio del creciente debate sobre seguridad pública y combate al crimen organizado, el senador y presidente nacional del PRI, Alejandro Moreno, cuestionó la permanencia en sus cargos de funcionarios señalados públicamente por vínculos con organizaciones delictivas. El pronunciamiento surge luego de que diversos reportes y versiones difundidas en espacios políticos y mediáticos colocaran nuevamente bajo escrutinio a gobiernos emanados de Morena en entidades donde la violencia continúa siendo una de las principales preocupaciones ciudadanas.
Desde la óptica del dirigente priista, la gravedad de este tipo de señalamientos obliga a que existan investigaciones transparentes y procesos que permitan aclarar cualquier duda ante la opinión pública. Alejandro Moreno argumentó que la confianza en las instituciones depende de la capacidad de las autoridades para actuar con apertura y garantizar que ningún servidor público utilice el poder como mecanismo de protección frente a cuestionamientos relacionados con la legalidad de su actuación.
Mientras amplias regiones del país siguen enfrentando problemas asociados a la inseguridad, las extorsiones y la presencia de grupos criminales, el líder nacional del PRI consideró que la discusión no debe centrarse únicamente en disputas partidistas, sino en la necesidad de ofrecer resultados concretos a las familias mexicanas. Afirmó que la ciudadanía demanda gobiernos capaces de recuperar espacios para la tranquilidad y fortalecer las capacidades institucionales frente a la delincuencia organizada.
Bajo este contexto, Alejandro Moreno sostuvo que Morena tiene la responsabilidad de permitir que cualquier acusación sea revisada sin interferencias políticas y con pleno apego a la ley. Señaló que la rendición de cuentas debe aplicarse sin excepciones cuando se trata de asuntos que impactan directamente la seguridad de millones de personas. Finalmente, reiteró que el país requiere instituciones fuertes, autoridades sujetas al escrutinio público y mecanismos que garanticen transparencia en todos los niveles de gobierno.