PRI Nacional sostuvo que el debate público debe centrarse en la rendición de cuentas y no en desviar la atención hacia la forma en que se expresan las críticas.
Mientras diversos casos relacionados con actos de corrupción y vínculos con la delincuencia continúan siendo motivo de cuestionamientos públicos, el PRI Nacional señaló que Morena ha optado por concentrar sus esfuerzos en discutir el lenguaje de la oposición en lugar de ofrecer explicaciones sobre esos señalamientos. La postura surgió luego de que la Comisión de Quejas y Denuncias del INE ordenó al PRI Nacional y a Alejandro Moreno retirar publicaciones en las que se referían a Morena como narcopartido, una resolución que, para el partido, constituye una prohibición directa para utilizar esa expresión.
Para el instituto político, la exigencia social no gira en torno a una palabra, sino a la necesidad de que existan investigaciones, transparencia y resultados frente a los casos que han involucrado a figuras identificadas con el partido en el gobierno. Indicó que cuando las respuestas se sustituyen por intentos de desacreditar a quienes cuestionan, se debilita la confianza pública en las instituciones y en la política.
Alejandro Moreno afirmó que ningún recurso para modificar la conversación pública resolverá los problemas de fondo ni responderá a las inquietudes de los mexicanos. Señaló que la ciudadanía espera gobiernos que aclaren los señalamientos, sancionen cualquier conducta fuera de la ley y asuman su responsabilidad frente a los hechos, en lugar de convertir el debate en una discusión sobre las palabras utilizadas por la oposición.
El PRI Nacional reiteró que continuará señalando aquello que considere de interés público y exigiendo que prevalezca la rendición de cuentas. Sostuvo que la fortaleza de la democracia depende de la capacidad de los gobiernos para responder con hechos ante los cuestionamientos ciudadanos y no de intentar desplazar la atención hacia asuntos secundarios.