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Alito Moreno sostiene que las denuncias en México y Estados Unidos obligan a revisar la legalidad y permanencia de Morena como partido político
En un posicionamiento que eleva la confrontación política, Alito Moreno anunció que el PRI solicitará formalmente que Morena pierda su registro como partido político, argumentando que existen elementos suficientes que apuntan a una presunta vinculación con el crimen organizado. Esta postura surge en medio de las acusaciones dadas a conocer por autoridades de Estados Unidos contra funcionarios en activo, incluyendo al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
Alito Moreno señaló que este caso no es reciente, sino que forma parte de una serie de denuncias que, afirmó, se han presentado desde hace años ante instancias nacionales. Recordó que el PRI llevó estos señalamientos incluso ante organismos internacionales como la Organización de los Estados Americanos, buscando visibilizar lo que considera una problemática estructural en la vida pública del país.
El contexto tomó mayor relevancia tras las acusaciones formales emitidas por el gobierno de Estados Unidos, las cuales involucran a diversos funcionarios por presuntos vínculos con el crimen organizado. Desde su perspectiva, estos hechos representan un punto de inflexión que obliga a las autoridades mexicanas a actuar con firmeza y a revisar las implicaciones legales que podrían derivarse.
Alito Moreno afirmó que las denuncias presentadas anteriormente encuentran ahora sustento en estos nuevos elementos, lo que, dijo, refuerza la necesidad de impulsar acciones legales. En ese sentido, destacó que el objetivo no es solo señalar, sino avanzar en mecanismos que permitan esclarecer los hechos y garantizar que se determinen responsabilidades.
Asimismo, indicó que la solicitud para retirar el registro a Morena se basa en la gravedad de los señalamientos, al considerar que un partido político debe garantizar su apego a la legalidad y a los principios democráticos. La posible pérdida de registro, explicó, sería una medida que respondería a la necesidad de preservar la integridad del sistema político.
Alito Moreno también subrayó que este posicionamiento busca dar voz a las víctimas que han sido afectadas por la violencia, señalando que la exigencia de justicia no puede quedar en segundo plano frente a acusaciones de esta magnitud. Destacó que el tema de la seguridad sigue siendo uno de los principales reclamos de la ciudadanía.
En este contexto, reiteró que el PRI mantendrá una postura activa en la denuncia de estos hechos y en la promoción de acciones legales que permitan avanzar en el esclarecimiento del caso. Señaló que el momento actual exige determinación y claridad por parte de todos los actores políticos.
Alito Moreno concluyó señalando que México necesita instituciones fuertes y confiables, y que la legalidad debe ser el eje rector en la actuación de cualquier partido o gobierno. Subrayó que continuará impulsando medidas para garantizar que la vida pública del país se conduzca bajo principios de justicia, transparencia y responsabilidad.